Entradas para "Las Edades del Hombre": el arte de Castilla y León, en Cuéllar

Cuando comenzó su andadura solo los expertos podían intuir su continuidad a lo largo del tiempo: la calidad de las obras presentadas convertía a esta selección artística en una joya cultural. Después, con el paso de los años y un ir y venir incesante de público, las entradas para 'Las Edades del Hombre' llegaron a consolidarse como unas de las más esperadas del año. Cuéllar es la localidad que, en 2017, tiene el honor de acoger la XXII edición de esta muestra tan importante.


'Las Edades del Hombre' es una exposición de arte sacro-religioso que engloba las mejores obras de Castilla y León. Sus itinerantes orígenes comenzaron asentando su sede en las capitales de las provincias castellanoleonesas, pero los éxitos cosechados motivaron la ampliación de miras en pro de localidades más pequeñas e igual de interesantes. En 2016, Toro fue el municipio que actuó como anfitrión de la muestra, urbe que este año ha cedido el honor a la vallisoletana Cuéllar.

shutterstock_396001786.jpg


'Reconciliare' es el título de la exposición que se podrá disfrutar hasta el 12 de noviembre y que estará repartida en tres lugares de especial significación para Cuéllar: la iglesia de San Andrés, la de San Martín y la de San Esteban. Este trío de templos es, de por sí, una obra arquitectónica de merecida visita que ahora además añade diferentes discursos museológicos de 'Las Edades del Hombre' en su interior. En este caso, el continente es igual de importante que el contenido, por lo que conviene no pasar por alto sus singularidades cuando se realice la visita.


La idea de que 'Las Edades del Hombre' recorra ciudades más pequeñas impulsa el turismo local y favorece el conocimiento de sus peculiaridades. Así, los que visiten Cuéllar con la 'excusa' de acceder a la exposición tendrán la posibilidad de pisar las calles donde cada último domingo de agosto se celebran los encierros más antiguos de España –existen documentos que datan la celebración ya en el año 1215–. Además, en Cuéllar descansa un famoso castillo del siglo XII saqueado durante la Guerra de la Independencia que fue prisión política durante la Guerra Civil. En la actualidad, sus muros cobijan un instituto de Enseñanza Secundaria y se utiliza como atracción turística. 

Castillo de Cuéllar 

Castillo de Cuéllar 


Hotel rural, circuito hidrolúdico y cena


'Men sana in corpore sano', decían los romanos. Para seguir los preceptos de la sabiduría latina, basta con trasladarse a 24 kilómetros de Cuéllar y alojarse en Aldeayuso. Este pequeño pueblo perteneciente al municipio de Peñafiel, con una población fija que no llega a la treintena de habitantes, acoge un hotel rural con encanto para alejar la mente del ruido urbano y el estrés diario. El silencio y la tranquilidad de su entorno son dos de los factores que más valoran los huéspedes, protagonistas de excepción de un paisaje ubicado en plena Ribera del Duero.

shutterstock_445390798.jpg


Su localización, influenciada por la producción vinícola, ha incluido en el nombre del hotel las referencias a la uva –Lavida Vino Spa–. Además, en Peñafiel existe un museo del vino dedicado a los caldos de la zona donde se ofrecen catas a los visitantes para que degusten los más ricos morapios. Durante el recorrido por esta localidad no puede faltar la visita al castillo de Peñafiel, así como tampoco un paseo por el centro histórico para probar sus asados típicos de lechazo.


El hotel rural de Aldeayuso permite a sus inquilinos disfrutar de 50 minutos de relax en la zona hidrolúdica de su spa. Cama de masaje, cascada, chorros a diferentes alturas, baño turco, piscina termal y ducha nebulizada son solo algunas de las ofertas que Lavida Vino Spa pone a disposición de los huéspedes.


Por la noche, tras un fin de semana repleto de visitas culturales, una exquisita cena te hará reponer fuerzas. El menú se sirve en el restaurante del hotel –Guyot– donde se sacan a la mesa los más ricos productos de temporada. Un plan perfecto para terminar un viaje que comenzó con 'Las Edades del Hombre' como pretexto ideal para conocer Cuéllar y sus alrededores.