Una hora menos en el paraiso

Dentro de muy poquito llegará el buen tiempo y me preocupa que salga a relucir mi moreno tono: blanco flexo. Así que, mirando sitios con playa en la web para uno de los puentes de Mayo que tantas ganas tengo de disfrutar, me he encontrado uno que está cerquita para pasar esos poquitos días que ofrecen los festivos. Es el sitio perfecto porque, en realidad, hace buen tiempo en todas las épocas del año y cuenta con mil y una actividades para hacer y visitar. Se trata de la característica isla de Canarias a la que saludo diciendo: Hello Tenerife!

Pangea describe bastante bien en la página web cuál es el plan que se llevaría a cabo en los cuatro días de estancia, pero he decidido hablar un poquito más de ello con vosotros para terminar de convencerme y cogerme esas vacaciones que tanto necesito, para descansar, disfrutar y sobretodo, para no parecer una muñeca de porcelana por mi tono de piel.

En primer lugar, me han encantado las posibilidades del alojamiento, ya que para mí es muy importante que sea un sitio cerquita de la playa. Si estoy de vacaciones es para disfrutarlas todos cada uno de sus aspectos y si puedo vaguear un poquito y no tener que estar pendiente de aparcamientos y de llegar pronto a la playa para que no me quiten el sitio, casi que mejor.

Una de las mejores cosas de Tenerife son sus playas y su buen tiempo, así que la toalla y el bañador entran fijo en la maleta. Aun así no me olvidaré las zapatillas para hacer las excursiones. Aunque me guste mucho vaguear en las vacaciones, también me gusta disfrutar del sitio al que voy y ser un poco más turista que viajera. ¿Cómo? En mi caso haciendo tantas fotos como pueda de esa pedazo de isla que tenemos en España.

Tenerife cuenta con la ‘Isla del Teide’. Lugar imprescindible y obligadísimo, sobretodopara enseñar las fotos después y dar envidia a la gente. No puedes marcharte de allí sin haber visitado el pico más alto del país y el tercer mayor volcán del planeta, porque por algo fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 2007. Por eso Pangea te ofrece dos posibilidades para visitar la Isla:

Con la primera podrás recorrer las aldeas tradicionales, ver el acantilado de Los Gigantes, que son unos acantilados de unos 600 metros de altura considerados sagrados por los guanches, los antiguos aborígenes de la isla; y por último subir a la cumbre de Erjos, donde se puede ver Santiago del Teide y unas maravillosas vistas del volcán.

La segunda posibilidad de excursión a elegir oferta la subida hasta el Parque Nacional de las Cañadas del Teide, uno de los lugares más visitados de España; también visitarás la encantadora localidad de Icod de los Vinos, famosa por su enorme ejemplar de drago milenario, monumento nacional representativo de la isla. Si buscas sombra este árbol será la mejor opción ya que mide 18 metros. Por último, podrás admirar las recónditas poblaciones de Garachico, dónde se encuentra el principal puerto de la isla, y el Caserío de Masca que tiene vistas al Valle del Palmar y los Acantilados.

Cualquiera de las dos posibilidades son muy buenas, puesto que por un recorrido u otro verás más o menos los mismos lugares de la isla. Y si todo eso te parecía poco pasarás el día antes de volver a casa sobre el cielo, porque si Tenerife es bonito desde el suelo, imagínate desde el cielo. Por eso Pangea te da  la posibilidad de sobrevolar la isla desde un helicóptero donde podrás hacer aún más fotazas y por encima de todo, disfrutar de la brisa del atlántico desde un lugar que no muchos lo han hecho.

Sólo queda decir que serán 4 días intensos de sol, playa y arena, mezclados con el encanto característico de los isleños, que seguro te animarán a montar en la ‘guagua’, se sorprenderán diciendo ‘agüita’, te avisarán del ‘calufo’ que va a hacer, y te ofrecerán ‘papas’ en vez de patatas.  Que junto con todas las posibilidades de las actividades que realiza Pangea, harán que tus vacaciones sean perfectas. No me extraña que las Islas Canarias sean reconocidas por su Carnaval, porque estas islas llevan el ritmo desde cualquier altura.