Celebraciones familiares: de convite, a Bali

Cumpleaños, jubilaciones, las bodas de oro o las graduaciones. Cualquier excusa es buena para organizar un viaje, y si se hace en familia, mucho mejor. Cada vez es más habitual cambiar el restaurante por el avión en el caso de una celebración familiar, convirtiendo un evento de un día en una experiencia única que puede llevarle a pasar con su familia más días de los que está acostumbrado. Pero no tema, de vacaciones los unirán y hay tantas opciones como tipos de familias y celebraciones. Con el abuelo, la suegra, los niños y todos los primos, ¡vayamos a dar una vuelta al mundo por los destinos perfectos para celebrar los hitos familiares!

Las bodas de oro de los abuelos

Los 50 años de casados se merece una celebración por todo lo alto. Antes, las familias se reunían cada domingo para comer, y una celebración de esta magnitud era merecedora de una salidita a un restaurante con primos, tíos y hermanos. En la actualidad, cada vez es más normal que parte de la familia viva en el extranjero, en diferentes ciudades de España o que se vean menos de lo que quisieran. Por eso, un buen banquete ya no es suficiente para que la familia se sienta unida y comparta un momento tan especial para todos. Nosotros organizamos viajes en familia para este tipo de celebraciones. En el caso de las bodas de oro, lo más demandado son los cruceros. Este tipo de viajes une a la familia, puesto que no tendrán más opción que pasar tiempo juntos en alta mar, mientras que a los más mayores les permite descansar y disfrutar del viaje sin largos trayectos en coche o autobús, sin cansadas caminatas por las ciudades y con todo tipo de lujos. Disfrutar de las actividades del barco les ayudará a que las vacaciones sean aún más inolvidables.

La graduación del hijo pequeño

¡Por fin ha acabado la carrera! ¡Y con notazas! Usted sabe que tanto él como el resto de la familia merece, no solo celebrarlo, sino también relajarse tras el estrés posterior a una graduación. Es conveniente premiar los éxitos de nuestros hijos, y un viaje no puede ser mejor opción: pasarán tiempo de calidad juntos, colocará a su familia ante situaciones novedosas y sorprendentes, y conocerán mundo de la mano. ¡No tendrá un mejor recuerdo de su etapa preadulta! Una de las mejores opciones para hacer turismo familiar es Bali. Además de ser un destino que ofrece cientos de posibilidades; desde playa hasta cultura, pasando por gastronomía y aventura; es muy recomendable por el alojamiento. En esta isla de Indonesia, lo más común son las villas, pequeños apartamentos con dos o tres habitaciones, que cuenta con todos los servicios del hotel y, en algunos casos, hasta piscina privada. Pero no todo es el hotel, recorre la isla, e incluso el archipiélago, y descubre algunos de los paisajes más sorprendentes del mundo, como las terrazas de arroz o las playas infinitas.

La jubilación de papá

¡Ese momento tan deseado ha llegado! Por fin acaba la vida laboral para aprovechar los años de descanso y despreocupaciones. Antes, la familia o los compañeros de trabajo se reunían para hacerle un regalo: un reloj, una caña de pescar o unas clases de cocina para que ocupe el tiempo en algo. Ahora estos regalos están fuera de lugar. Parece que recuerdan la cuenta atrás, en lugar del momento de liberación que se entiende actualmente, en el que podrás hacer lo que siempre has querido. Si viajar está entre ellas, le animamos a empezar a hacerlo con su familia. Muéstrele a sus hijos lo bonita que puede ser la vida sin trabajar con unas vacaciones en el Caribe. Reúna a sus hijos y sus nietos en unas vacaciones en las que disfrutará de playas de arena finísima y agua turquesa, buenos hoteles pensados para el descanso y actividades que le harán sentirse, por fin, libre del todo, y que pueden ser submarinismo, navegar en catamarán o conocer la historia de los mayas. Eso sí, de vuelta al hotel, disfruta de tu nueva categoría y aprovecha la animación, la gastronomía y el resto de servicios, porque la calidad está asegurada. Encontrar la excusa para pasar tiempo con la familia es lo de menos, cuando lo que más importa es, precisamente, que ese tiempo sea de calidad. Lo importante es buscar un destino que se adapte a sus gustos y necesidades y que cumpla el objetivo principal: que guarden un recuerdo para toda la vida de la celebración.