Porque hay Cuba más allá de los circuitos

Cuba tiene ese olor y ese sabor que te hace creer que es verano todo el año. Y, es que, Cuba sabe a un mojito en La Habana y a una copa de canchánchara en Trinidad. Ya lo dijo Hemingway: “Mi mojito en La Bodeguita, mi daiquiri en El Floridita”. Ver atardecer en Bahía de Cochinos, contemplar los mogotes de Valle de Viñales, bailar salsa a cualquier hora y en cualquier lugar, son algunas de las cosas que solo puedes hacer en este increíble país. Desde el primer momento que emprendas tu viaje a Cuba solo verás sonrisas en las caras de su gente, así que relájate y déjate contagiar por su buen humor. ¿Listo para vivir la auténtica revolución?


Viaje a La Habana, un paseo por la Revolución
En tu viaje a Cuba, La Habana es una parada que no debes perderte. La capital cubana es paradoja y contradicción. Solo en esta ciudad puedes sentir la paz de un paseo por El Malecón o descubrir la auténtica rebelión en La Plaza de la Revolución. Es imposible hablar de La Habana sin hablar de sus habitantes, repletos siempre de energía y buen humor. Sus sonrisas son contagiosas, te lo advertimos. Si decides viajar a La Habana los meses de julio o agosto, podrás vivir en primera persona el Carnaval que se celebra en la ciudad: carrozas, comparsas y cientos de bailarines desfilando por el paseo del malecón. Esta es, sin duda, la mejor época para viajar a Cuba, cuando sus calles se llenan de luces, música y color. Estos días todo el país sale a la calle y se mueve a ritmo de los tambores. 
No te vayas de la capital cubana sin probar un buen guarapo. Eso sí, más te vale tener antes el estómago bien lleno. Elige uno de los más de 60 puestos callejeros repartidos por toda la ciudad y… ¡A disfrutar!

Viñales: el lado más salvaje
Un viaje a Cuba es mucho más que alcohol y fiesta. Si lo que te apetece es adentrarte en el corazón de la naturaleza y conocer el lado más salvaje del país, solo tendrás que visitar el Valle de Viñales. Prepárate para respirar el aire más puro de todo el país y ver con tus propios ojos alguna de las maravillas de la naturaleza cubana, como son los mogotes propios de este valle y únicos de esta región del Caribe.  


El paraíso cubano: Bahía de Cochinos
En tu viaje a Cuba no puede faltar una escapada a sus playas paradisíacas. Bahía de Cochinos, con su arena fina y agua completamente cristalina, cumple todos los requisitos para convertirse en un destino perfecto de sol y playa. No necesitarás nada más que una toalla y el bronceador para disfrutar de un día de película. ¿Qué te parece un chapuzón en una piscina natural? No habrás visto nada igual, prometido.


Trinidad, la ciudad colonial eterna
De las ciudades coloniales que podrás visitar a lo largo de tu viaje a Cuba, Trinidad será la que te robe el corazón. Las fachadas de sus casas están llenas de color, sus plazas y plazuelas siempre están repletas de gente, murales y, ¿cómo no?, de música y espectáculos. Por la mañana, las empedradas calles de Trinidad están llenas de vida: mercadillos, animales y niños jugando en cualquiera de sus plazuelas. Por la noche, Trinidad es fiesta y magia. ¿Una copa de canchánchara? 
Después de estos días de sol, playa, música e historia te habrás enamorado de esta isla, pero, sobre todo, de los cubanos y su buen humor. ¿Ya estás pensando en viajar a Cuba?